martes, 28 de julio de 2015

Los suelos de Roma


Parecería que uno en esta ciudad no pudiese más que dirigir sus ojos hacia el cielo: hacia sus magníficos palacios, sus numerosas iglesias y la historia reflejada en las ruinas con las que tropiezas en cada momento. Pero tras días recorriendo sus calles, el cansancio hace mella y uno empieza a mirar hacia el suelo. Se rinde a la ciudad y entonces, esta, le muestra sus otras historias. Descubres decenas de placas como estas bajo los portales de la Via Arenula, la calle que cerraba el Gheto Judío. Y el corazón se va encogiendo a cada paso.










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