Desde pequeña he emborronado folios, libretas, posavasos, servilletas, todo aquello que llegaba a mis manos. Eran retazos de pensamientos, sentimientos, dolores profundos y fantasías. Un gran diario de mi vida sin forma. Encuentro, tras un curso de Relato corto, el empuje definitivo. Dice José Luis San Pedro que para él “Escribir es vivir”, para mí es la oportunidad de mantenerme cuerda. Siempre fui una niña muy fantasiosa y sensible. Los relatos hacen que me conecte a la tierra. Dedicándome al teatro, el tránsito a la dramaturgia era algo inevitable, con borradores que se fueron sucediendo hasta que por fin me atreví a estrenar mi propio texto. Es el lenguaje que más conozco. Volví de Madrid a la isla y me zambullí en otra de mis grandes pasiones y temas para escribir, la historia del arte. Me saco el grado y empiezo a unir todas las piezas de este puzle que está llegando al final del proceso: Mi primera novela. Es y ha sido duro. Pero es algo que una no puede decidir. Escribes lo que tiene que ser escrito.
En cuanto a las influencias, la primera serían
mis padres. Recuerdo bien niña, su mesilla de noche cubierta de libros y estanterías
que podía curiosear sin apenas restricciones. He leído mucho y muy variado. Novela
histórica, biografía, literatura fantástica, misterio, thriller, mitología, relato
breve y por supuesto teatro. Clásicos como Nabocov, Hemingway, George Sand,
Bocaccio, Margaritte Duras, Gironella, Mercè Rodoreda, Oscar Wilde, Chejov,
Shakespeare, García Lorca, Zweig, Poe, Tolkien… Si lo pienso desde niña he
leído tanto a mujeres como a hombres. En la actualidad me conecto tal vez más con
las escritoras. Virginia Woolf, Jane Austen, Irene Némirovsky, Iris Murdoch, Siri
Hustvedt, Katherine Mansfield, Amelie Nothomb, Simone de Beauvoir. Fue a través
de la historia del arte que empecé a entender la problemática del género que
hasta ese momento tristemente desconocía. Imparto conferencias sobre Arte y
Mujeres desde hace cinco años. Con ellas, busco visibilizar a las artistas y
darles su lugar en la historia. Desde joven me he sentido conmocionada con una
serie de personajes literarios e históricos como: la Regenta, María Antonieta, Nora
de Casa de muñecas o la Traviata, entre otros muchos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario