lunes, 1 de noviembre de 2010

No debo rayarle el coche

                

MUJER. -        No debo rayarle el coche, no debo rayarle el coche, no debo rayarle el coche, no debo rayarle el coche…mmm…Este mantra que me ha hecho aprender mi terapeuta, creo que no me funciona. Es que me hace hasta gracia.  Sí Ya lo sé, está grabado ya en mi cabeza, debo recordarlo, lo que pasa es que a veces… lo olvido. Pero no, no, no, ¡¡¡no debo olvidarlo Mas me vale!!!  Y eso que de pequeña me daba grima la profesora con la tiza en la pizarra, o con la uña. bbb….pero ahora…mira, mmm, hasta me gusta. Se me eriza el vello de la nuca y eso que suena igual. Igual, igual. Claro que la próxima vez que me pillen deja de ser una falta…

¡¡¡En qué momento pidió la orden de alejamiento!!!,

En fin, no pensemos en cosas del pasado. Antes era todo tan excitante…, y ahora es todo tan…judicial.  

Lo último de mi terapeuta…Ah, es que el juez me obliga a ir a terapeuta, es parte de la última condena, no me molesta la verdad, siempre es bueno tener a alguien que te escuche atentamente, o finja hacerlo muy bien, pero… no te interrumpe, no te da su opinión, no te juzga, no puede contarlo, y además él no te explica sus rollos… los martes a las 5 estoy en el paraíso, bueno, el pobre, cuando me ve nerviosa me va dando pautas, lo ha probado todo. La pelotita antiestrés… me la pasaba de mano en mano, acabé con dos, una en cada mano … quieras que no, se hace ejercicio…acabe con unos músculos que la siguiente vez que vi al innombrable, me denuncio por “amenazas… indirectas”, decía que ahora tenía más fuerza que él, que tampoco es muy difícil, es que siempre me han gustado los esmirriadillos, poca cosa…La pelotita la tuve que dejar, claro.

 Entonces me recomendó que escribiera un diario, para expresar lo que había en mi interior, pensamientos, sentimientos, sensaciones, amores, odios, frustraciones, miedos, traumas, penas... lo típico. Y empecé a escribir, hojas y hojas, y hojas, no ganaba para folios, como yo todo lo hago a lo grande…escribí tres mil, setecientas cuarenta y ocho páginas…cuando me pongo, me pongo…El innombrable se hizo con ellas, todavía no sé cómo, y me cayó un año por injurias y calumnias…y yo otra cosa no…pero siempre digo la verdad……pero si no pasa nada…si yo te quiero igual…pequeñito, manejable…Dejé la escritura, a año por diario, no me salía a cuenta y eso que me descargaba un montón.  

Luego vino, las clases de relajación, el yoga, pilates, mi vecina me recomendó que hiciera boxeo, que dicen que libera mucha energía… pero al juez parece que no le hizo mucha gracia y mando fotos mías a todos los gimnasios para que me prohibieran la entrada… ahí me enfadé un poquito, fue la primera vez que le rayé el coche al juez.

Bueno pensaba que era el del juez, porque aparcaba cada medio día en su plaza, resulta que era el de su amante, mmm, y la muy boba que llama a la policía para denunciarlo desde allí mismo, entonces, llega la mujer del juez y total, que a mí me costó otro año, aun no sé con qué cargos. Pero bueno, al juez le ha costado la mitad de su dinero y la casa, y aquella plaza de aparcamiento, así que estamos en paz. Ya te he olvidado.

¿Alguien de aquí tiene un Rav4? Es que creo que he visto uno en la puerta, ¿no? Es como el de “ese” … me he vuelto una especialista en coches, bueno coches, coches, exactamente en pintura de coches…sabéis que cada una emite un sonido diferente, soy un hacha…hasta sé cuántas capas de pintura tiene cada auto…fíjate lo buena que soy que un día, le dije a mi vecino, que reclamara a su taller porque le habían tomado el pelo

Presumía y presumía de Renault 5 tuneado…con tubo de escape Mercedes SLK, que con gran delicadeza por su parte lo probaba a las 6 de la mañana , de la madrugada, para que todos supiéramos que había vuelto de marcha, por si estábamos preocupados, y que suena, como podría decirlo como , como el caza de Tom Cruise cuando se caía en Top Gun, lo digo porque mi vecino es melómano, y un poco sordo, y a medida que le da al acelerador pone a tope sus altavoces Power x12, subwofer,  wofer y wofer  con la música de la peli, es romántico eso sí. Pero lo más valioso del coche de mi vecino, es la pintura metalizada dorada 24 kilates, su crédito todavía pendiente después de 5 años lo corrobora…ya le dije que por el sonido…no, te han tomado el pelo…no lleva 3, ahí solo le han puesto dos capas. Y ni siquiera me dio las gracias.  Bueno, me tuve que cambiar de barrio, solo…o de ciudad…

Aquí seguro todos conducís… ¡qué suerte!... ¿alguien tiene la llave del coche a mano?… os voy a dar una clase magistral de las mejores llaves, soy una experta, a ver, sacadlas… las llaves…esta es muy mala…no hace bien el surco…esta es de pésima calidad, se parte, no lo intentes, del montón, del montón, del montón, igual de mala que la otra, bufff, del montón, mira que mono el llavero, que pocas llaves, ¿no?, hay que crisis más mala…por fin, aquí está la buena…ummmm…esto es como una pluma…esta es perfecta, para mi claro.

Ahí va la clase, lo primero que tenéis que hacer es encontrar una que se adecue al tamaño de vuestra mano.  Da igual que sea o no de vuestro coche, yo os diría que invertir en una buena llave es importante. La mía es pequeña pero funcional…luego debéis tener en cuenta si vuestra letra es grande o pequeña…yo al principio no recomiendo escribir nada, con una simple línea es más que suficiente…pero con el tiempo…una va mejorando y deja su sello, como los grafitis…así si vuestra letra es pequeña necesitaréis una punta metálica finita…si es grande…pues de punta media o ancha para que no se junten los trazos.

MMM…cuánto tiempo sin tener una en las manos…que recuerdos…Es que el juez me retiró el carnet hace un par de años, bueno no exactamente eso, estoy inhabilitada para acercarme a un coche y a todos sus componentes para 5 años. …me incautaron las llaves y también mandó mi foto a todos los cerrajeros de mi ciudad y los alrededores…y todo por un estúpido accidente. Qué son veintiocho golpes involuntarios contra el choche de mi jefe… De aquel momento no recuerdo nada, la verdad, locura temporal o algo así alegó mi pobre abogado, bueno, pobre, pobre, Abogado pobre, hay más bien pocos… pero los del turno de oficio…son otro mundo…, aquí hay muy poquitos y siempre me toca el mismo, que alguna vez hasta me ha dado pena y le he hecho un par de remiendos en el jersey,  que van con unas pintas a verte a la cárcel, pobres padres, pagarles una carrera tan lucrativa para luego dedicarse a los pobres y delincuentes, bueno delincuentes somos todos los que estamos ahí, pero hay clases y clases, y  la peor clase son los delincuentes pobres y pero es que el pobre hace casi la misma pinta…Uy, al grano, es que se me va a otras cosas, ¿de qué estábamos hablando?

Ah, si… mi jefe, bueno, pues eso, que aquel momento no lo recuerdo, el de los veintiocho golpes involuntarios…. pero si lo que pasó justo antes…Yo estaba en mi mesa, entonces me llamó mi jefe que necesitaba hablar conmigo, entro en su despacho, me siento, él se pone detrás de mí, como quién no quiere la cosa se le escapa así una mano, y me roza un pecho… y el ¡AY! Lo siento, y yo pensé,  jolín, últimamente está de un torpe… pero a los dos minutos, más o menos, vuelve a pasar y esta vez como que la mano no retrocede…y yo pensé que igual no se había dado cuenta….mira igual no me entendéis…lo voy a escenificar…¿me puedes ayudar?...mira que pectorales, casi como los míos,  tú haces de mí, y yo de mi jefe…como me estaba dictando una carta… yo pensé que él no se había dado cuenta de que me tocaba un pecho, igual pensaba que era mi codo, yo que se…y yo empiezo, ejem, ejem…me ayudaría mucho que lo hicieras…para ponerme en situación vamos…y el por la presente le comunico nuestra decisión… oye, a mi esta situación creo que parecía más incómoda que a ti, hacía más ruiditos…igual te gusta y todo, yo qué sé, raritos hay en todos los lados…ejem, ejem, pero mi jefe ni se daba cuenta…total que al final le dije…perdón pero creo que no se está dando cuenta de lo que está tocando… repite… y él va y empieza a sonreírme…y tiene unos dientes tan feos…. Total, que a mí también se me escapó la mano… ahora cambiamos los papeles, claro, ahora yo, soy yo…je je, pues eso que se me escapa la mano a un sitio, que por lo visto duele, ahora tienes que gritar, es una simulación, tampoco te voy a apretar fuerte, y acto seguido me llaman de personal que recoja el finiquito…y ya no recuerdo más. Me he olvidado convenientemente del suceso y de la víctima de él.

A ti, cariño no te he olvidado, todavía no. Estoy en proceso de…pero como que todavía… no. Claro, que aún recuerdo cuando me  denunciaste por primera vez, en aquella época estábamos tan enamorados, hasta las trancas,…era todo tan….y el sexo, a todas horas, en todos sitios…uf, que calores…todo era bonito, nuestros fines de semana frente a la tele, motos, coches, tenis, baloncesto si es torneo internacional, pero sobre todo…fútbol, de primera y segunda, entre semana champions, UEFA, copa del rey…y yo pegada a ti como una lapa interesándome por tu mundo… aprendiendo de ti, conceptos básicos,  que me explicabas una y otra vez, que me cuesta he de reconocerlo, y tú tienes mucha paciencia conmigo que solo me haces un shiii, a la tercera pregunta  y esperas hasta la quinta para mandarme a la mierda… pero yo lo hacía para estar cerca de mi amor así agarradita como un koala a ti…, todo nos iba bien. Bueno nos iba mejor cuando ganaba tu equipo, los españoles, en deportes individuales, o perdía el contrario…Como decía todo iba bien hasta que….

Pero ¡¡en qué momento se casa mi hermana el mismo día del Fib!!, Para el que no lo sepa, es el festival de música de Benicàssim.  Tú… como eres un cobarde redomado y siempre me dices que no te gusta discutir., no me dijiste ni mu., tus amigos…tío, que estás volviendo un calzonazos, que ya solo haces lo que ella quiere, no nos dejaras tirados, ¿verdad? mi hermana que si no vas no te habla en la vida…mi madre, pobre, si le hace ilusión, los hombres son así, mi padre, en silencio, tenso. y con todo este lío de opiniones a ti, no se te ocurre otra cosa que una noche que estoy durmiendo en tu casa me denuncias por allanamiento de morada. Y como yo no podía ir a la boda, que tampoco me apetecía ir mucho, la verdad, que a mí las bodas me parecen un coñazo, bueno, no podía ir porque estaba detenida y tu no ibas a ir sin mí, no tendría mucho sentido y claro, pues te fuiste de festival. Que no lo justifico, pero sé que te apetecía mucho.

 Pero una cosa es eso y otra…V amos como que le has cogido gusto y cada vez que tienes un problema el mejor modo de solucionarlo es mandarme a chirona, por mi bien, para no involúcrame en tus historias, ni vivir tus momentos de mala leche, ni tus manías, cosa que en parte te agradezco, pero, yo creo que todo se puede hablar. 

Que algo bueno tiene…no te digo que no, que con tanta entrada y salida ya me he sacado el First certifícate, el nivel B, C y D de catalán,  el carnet, B1, C, D1 ( es el de ambulancias, por si acaso), que ahora mismo no los puedo utilizar, pero cuando pasen los cinco años de inhabilitación…y ya estoy en tercero de derecho…pero eso sí, nada del turno de oficio, de divorcios, que cada día hay más, y va más acorde con mi odio a las bodas  o de sociedades, no, estamos en crisis, ya está….especialista en quiebras …me voy a forrar…con rescates del estado incluidos… jejeje.

Eso sí, esto último amorcito, ha sido la leche, la Orden de alejamiento durante el mundial no te la perdono, estaba acabando de decorar la casa, ni si quiera he visto como queda el sofá nuevo. Tú sabrás lo que haces, yo estoy empezando a cansarme de este jueguecito tuyo. Antes de libro de cabecera teníamos el kamasutra, ahora el código penal, y para la libido no es plan. A ti parece que solo te pone cachondo el bis a bis en la cárcel. Que luego salgo…y creo que ya no te gusto…y eso que lo que nos unía a ti y mi era que no podíamos estar ni un día sin hacerlo, vamos ni tres horitas…  pero ahora, ay, ¡qué desastre! ¿Hace cuantos días ya?...déjame que cuente…mmm…eso que según tú, los hombres siempre están dispuestos, mmm, que tonterías que quieren que nos creamos, la que siempre está dispuesta soy yo, tres…no…ahí pasó…el ascensor…eso no cuenta…lo del jueves…!cuatro días sin hacerlo!…ah, no puede ser…oye, ¿Tú No tendrás a otra,?, ay , ay que me estas poniendo los cuernos…ay que me estalla el corazón…las pelotas… ¿dónde están la pelotas?…ay que me da algo…como me puedes hacer eso…lo de las denuncias te lo perdono pero esto…jamás, no te lo voy a perdonar….uf, como has podido… después de todo lo que hemos pasado…

No debo rayarle el coche, no debo rayarle el coche… y un mierda.

Ah, lo último de mi terapeuta era que me hiciera actriz, que hiciera un monólogo con mi historia y que la fuera divulgando por ahí que me ayudaría a superarla, se lo consulté a mi abogado, y me dijo que mientras no diga su nombre, por las demandas claro, …no debo rayarle el coche, no debo rayarle el coche…

 

 

lunes, 25 de octubre de 2010

Un corazón de cristal

Se protegía ferozmente pues poseía un corazón de cristal, muy frágil, muy delicado. Permanecía aislada la mayor parte del tiempo, salvo algunas pequeñas incursiones al exterior. En las cuales retrocedía de inmediato a su escondrijo al primer atisbo de grieta. Una simple grieta en aquel corazón de cristal podría hacerlo añicos.
Pero una persona no puede estar siempre escondida., Incluso  si así fuera, el Peligro acudiría en su búsqueda.  No hay nada más atractivo para el Peligro que alguien que huye. Y así fue. Un día entró en su escondite sigilosamente con aspecto inocente y  ella no opuso resistencia alguna, por primera vez. Fue bonito mientras duró. Pero nada es  eterno  y un día aquella historia llegó a su fin.
Ella creyó morir. Su corazón se hizo pedazos.  El sentimiento de fracaso, de abandono, los remordimientos (…y si hubiese hecho aquello,… y si no hubiese hecho lo otro) no la dejaban ni respirar. Se culpaba insistentemente de haberse dejado engañar, de no haber sido capaz de prever aquel triste final, de haber bajado sus defensas, de haber confiado en alguien que ahora veía que no se lo merecía….
Cristales y reproches  le rodearon varios meses ocultándole la realidad.
Aun tardaría un tiempo en darse cuenta de que seguía viva. Que bajo aquel corazón de cristal latía uno más fuerte, hecho de carne y músculos.  Un corazón con el que podría sentir.  Sentir tanto el amor como el dolor. Podría disfrutar y sufrir  enormemente. Y a diferencia del otro tan frágil éste tenía la capacidad de rehacerse.
Solo que, a veces, una  pierde parte de su vida coleccionando cristales rotos, y necesita un tiempo para darse cuenta de que existe ese otro corazón. 

viernes, 22 de octubre de 2010

Historia de una noche

Crepúsculo incierto que se convierte en tormento de la mente perdida.
Cielo siniestro que las musas temen
Sin saber cómo, crece en mí el desconcierto de la Fe.
Fe en mi misma que cubre de lágrimas las erratas del pasado.
Pasado sin velo y sin manta.
Sin rosas, ni espinas, ni nada.
Y empieza la noche como casi cada noche.
Sólo que esta vez no es ni igual ni diferente.
Es la Noche.
Rozo la locura en su umbral más alto.
Rememorando a mis ancestros.
Brujas o locas todas
Y conjuro al Amor con un elixir mágico
ignorando que el amor no tiene porque ser correspondido.
Me lanzo a sus brazos sin pensar
Gozo más de lo que me permito habitualmente
Pero parte de mí, permanece ausente
no está conmigo, ni con él ,ni siquiera con otro
No está, simplemente.
Y las voces empiezan a susurrrarme que huya,
que éste no es mi sitio
que el estrecho camino que separa mi perdición,
hace ya tiempo que lo he pasado.
Y siento que mi Alma se ahoga
y las voces son más fuertes que su voz
aunque ésta me pida que me quede.
Y huyo del lecho interrumpido
Y ya no hay noche.

lunes, 18 de octubre de 2010

Lo siento, no tengo nada.

LLevaba dos noches durmiendo en el túnel que cruza Castellana a la altura de Colón. Siempre es mejor que dormir al raso, pensó Caridad. Hacía mucho tiempo que nadie la llamaba de ese modo. El nombre se lo había puesto su madre el día que le recogió de la Maternidad. Y aunque nunca le explicaron cuál era su procedencia, su madre imaginaba que debía de tratarse de una joven soltera y que su "caridad" había logrado convertirles, a ella y a su marido, por fin, en padres. Caridad necesitaba urgentemente pasar una noche a resguardo y descartada la alternativa del albergue, tras el último incidente, gastó su último euro en la taquilla del metro.Preparó su discurso mientras bajaba dos tramos de escalera mecánica, intentando ignorar las miradas de compasión, asco incluso odio que despertaba a su alrededor. Respirró hondo y se introdujo en el último vagón.

Amor intentaba concentrarse en la página 280 del último best-seller de moda. Era el tercer libro que devoraba en las últimas semanas. Una maravillosa vida de ficción para no hacer frente a su propia vida. De casa al trabajo, del trabajo a casa. Y en su mirada solo palabras ajenas, para poder olvidar que no era feliz. Hasta que algo le hizo volver a la realidad.

-...siento molestarles...Estoy embarazada y duermo en la calle...les agradecería una ayuda para poder dormir esta noche a cubierto.
Caminó lentamente hasta el final del vagón con la mano extendida y con una mirada mezcla de resignación, necesidad, pero, sobre todo, escepticismo. No les ha llegado, pensó.

Amor sintió un pinchazo en el centro de su pecho. Era hija de una madre soltera que había tenido que abandonar el pueblo e instalarse en la capital debido a los continuos insultos, acosos y preguntas. El nombre de su hija fue su única respuesta. Amor. Nunca prestaba atención a los múltiples limosneros que recorrían el metro, pero aquella figura frente a ella le perturbó intensamente. Su rostro consumido, su extrema delgadez, el cabello largo, sucio y desgreñado, sus agujereadas zapatillas Victoria. Recorcordaba haber tenido unas iguales hace mucho tiempo, y esa gran barriga...todo ello disparó sus pensamientos;
-¿Falsa?, imposible, es demasiado perfecta...seguro que es yonki...¿de cuánto debe de estar?...siete u ocho meses...!qué fuerte!.

Caridad aminoró su marcha al sentir que alguien le prestaba atención. Era una chica joven, con unas gafas de pasta que le daban un aire intelectual, una espesa melena negra, muy brillante, impecablemente recogida y en sus orejas y cuellos tres corazones plateados. Aunque nadie lo hubiese dicho, tenían la misma edad. Treinta y dos años.- Con ese abrigo, seguro que no pasaría frío,... y esas botas...como puede tener una mirada tan triste con todo lo que tiene...

Amor hizo mentalmente un recuento de lo que tenía en el monedero. No quería abrir el bolso por temor a los dos hombres que de pie, frente a ella, llevaban un buen rato observándole. -mmm...10 euros, si, sólo llevo 10, cobramos mañana pero me quedan dos cigarros. Si tuviera unas monedas..., bueno, seguro que alguien más le da. Consideró. Echó un vistazo rápido al vagón y descubrió que la veintena de personas que le rodeaban dirigían su rostro hacia cualquier otro lugar, con tal de no convertirse en estatuas de sal.  A su lado, una mujer de mediana edad se entretenía riñendo a su hija, -!Deja de morderte las uñas, y ponte bien el jersey que pareces una pordiosera! Una pareja disfrutaba de su amor al final del vagón. Una joven ecuatoriana acunaba a su bebé mientras vigilaba por el rabillo del ojo a sus otros tres retoños. En frente, dos mujeres jovenes que ni siquiera levantaban la vista de sus libros. Nadie a su alrededor parecía querer ayudarle.

Caridad, por un momento, olvidó su escepticismo. Estaba casi segura de que le iba a dar algo...Pero Amor blindó su mirada y esbozando una media sonrisa le dijo:
-Lo siento, no tengo nada.
Y abrió el libro por unos segundos olvidado y se puso a leer, concentrándose firmemente en escapar de aquel sentimiento de culpa.

Las puertas del vagón se abren y una mujer cabizbaja lo abandona, un pinchazo en su vientre le hizo buscar asiento, -solo unos minutos de descanso, aseguró. Recordó las palabras de la asistente social
-¿Eres consciente de que no te vas a poder hacer cargo de este este niño cuando nazca?
- Pero....(Durante unos segundos estuvo buscando argumentos que pudieran rebatirle...pero no los encontró)...solo quiero tenerlo...Fueron sus únicas palabras. Por eso no había vuelto a poner los pies en el albergue.

La lectura no era suficiente para que Amor consiguiera olvidar a esa mujer. La imagen de un niño tirado en un contenedor, la noticia de una indigente muerta en la calle...golpeaba su cabeza. Había visto como se recostaba en un banco del andén de Alonso Martínez..., así que cuando el vagón se paró en San Bernardo decidió salir y dar la vuelta. El trayecto entre las dos paradas se le hizo eterno, y se sentía viva como no lo había estado en mucho tiempo. Alonso Martínez. Esperó a que el vagón saliera para poder ver el andén contrario. Y allí estaba ella, todavía recostada en el banco. Recorrió el camino que separa a ambos andenes corriendo; se acercó a la mujer, abrió su bolso, le costaba ver el monedero entre aquel barullo de cosas, metió una mano, después la otra para darse cuenta de que el monedero había desaparecido.

Caridad se sobresaltó al ver aquella mujer corriendo hacia ella, le sonaba, pero veía a tanta gente a lo largo del día...Sentía un dolor agudo en la parte baja, cada vez más intenso hast que no pudo reprimir un grito. Agarró con fuerza la mano de Amor y empezó a respira hondo.
-LLamad a un médico.

Amor tuvo unos segundos de pánico y estuvo tentada de huir pero sin saber cómo se encontró, de repente, dando órdenes a resto de los transeuntes,
 - Colóquenle algo bajo la cabeza,... apártense, necesita aire...
Le arrebató a una niña su botella de agua y sacando unos pañuelos de su bolso, empezó a enjugar la sudada frente de caridad.
A los quince minutos llegaba el SAMUR, con el niño a medio salir. Amor no preguntó a dónde se la llevaban, ni siquiera cómo se llamaba. Todavía estaba en esta de shock cuando después de cuatro paradas y un bus llegó a casa y descubrió su monedero en la mesa del comedor.

¿Qué es para mí la escritura?

  Desde pequeña he emborronado folios, libretas, posavasos, servilletas, todo aquello que llegaba a mis manos. Eran retazos de pensamientos,...